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Nombre
Introduccion
Sinonimia
Definicion
Etiologia
Epizootiologia
Patogenia
Sintomatologia
Lesiones
Diagnostico
Producto
Profilaxis
Tratamiento

Nombre  Arriba

Diarrea de los terneros

Introduccion  Arriba

Se trata de un complejo que padecen los terneros durante las primeras semanas de vida, originando pérdidas económicas muy importantes. Son entidades clínicas de etiología compleja y multifactorial donde interactúan agentes infecciosos, factores de manejo, factores causantes de stress, condiciones ambientales y aspectos inmunitarios. A partir de este concepto de "causalidad multifactorial" se desprende claramente que cualquier medida que se intente aplicar para controlar este problema deberá considerar la presencia de esto factores epidemilógicos y abordar el caso con un enfoque integral para determinar el nivel de participación de cada uno de ellos. Una de las razones que explican el alto riesgo que tienen los terneros para contraer infecciones en el tracto respiratorio y digestivo en sus primeras semanas de vida está dada por un "calostrado" inadecuado. Cuando los terneros no tienen un adecuado "calostrado", su situación de desprotección se agrava notablemente porque no han incorporado a su organismo anticuerpo maternales que lo protegerán frente a diversas noxas infecciosas. Los terneros pueden incorporar anticuerpos maternos exclusivamente por "via calostral" los que tienen oportunidad de ser absorbidos por la pared intenstinal durante las primeras 24 horas de vida (la absorción es más eficiente en las primeras 6 a 12 horas tras el nacimiento), período en que la mucosa es permeable a las inmunoglobulinas. Algunas características son comunes a ambos complejos etiológicos destacando entre ellas las siguientes: 1) Para ambos sindromas, la presentación clínica de la enfermedad es semejante en cada caso, independientemente del agente que esté actuando. 2) Las infecciones pueden ser producidas por un único agente, o bien por la interacción de dos o más agentes asociados. 3) Para lograr la identificación precisa del agente etilógico es imprescindible contar con la ayuda del laboratorio de diagnóstico. 4) La sola presencia o identificación de cualquiera de estos agentes no explica por si solo que éste sea el causante de la enfermedad. Para realizar un diagnóstico certero se deberán considerar los indicadores clínicos, patológicos y epidemológicos. 5) Los virus son considerados en general agentes primarios que predisponen la entrada de agentes secundarios como bacterias u hongos. 6) Una de las prácticas más eficientes en el control y prevención de estas enfermedades es el empleo de vacunas específicas.

Sinonimia  Arriba

Diarrea Blanca, Colibacilosis, diarrea de los terneros, neumoenteritis (antiguamente).

Definicion  Arriba

La diarrea de los animales jóvenes (menores de 15 días y a veces hasta los 35 días) es un padecimiento muy frecuente y en la medida que se intensifica la producción mayor es la importancia que adquiere este fenómeno que se caracteriza clínicamente por excreción de heces diarreicas, acuosas y profusas, deshidratación, acidosis y muerte en unos pocos días u horas.

Etiologia  Arriba

El cuadro es causado por una interacción entre bacterias y virus enteropatógenos, la inmunidad del animal, los factores del medioambiente, el manejo y los factores causales de estrés. Estudios de relevamiento etiológico realizados en el país involucran a Rotavirus y Escherichia coli enteropatógena como agentes infecciosos de frecuente aparición en casos de diarreas neonatales. Actualmente existen 14 serotipos de Rotavirus, de los cuales hasta el momento, en nuestro medio, se ha detectado con mayor frecuencia el Serotipo 1 (también denominado G6). Diversos estudios nacionales e internacionales indicarían que Rotavirus es el agente disparador principal que abre las puertas provocando daño de la mucosa intestinal, favoreciendo la colonización y actividad de agentes secundarios como E. coli, Salmonella, Cryptosporidium, Clostridium y otros. Los Rotavirus afectan corrientemente a terneros de 1 a 2 semanas de vida y se consideran causa primaria de diarrea en esta especie. Si bien Rotavirus y Coronavirus se consideran la causa más importante de diarrea de origen viral en los recién nacidos, se han aislado también Adenovirus, Parvovirus, Astrovirus, Calicivirus y Bredavirus, pero su importancia relativa, etiológica y económica, no se conoce profundamente, todavía. Los Rotavirus y Coronavirus pueden estar presentes en un mismo ternero diarreico, acompañados o no, por E. coli enterotoxigénica (ETEC). La Colibacilosis entérica se manifiesta por severas diarreas sin septicemia y está causada por cepas enteropatógenas de E. coli (EPEC) como la K99, K987P, K88 y otras. La colibacilosis septicémica está dada por una cepa que invade la pared intestinal, dando septicemia, acompañada o no por diarrea. Los Cryptosporidium spp. son protozoos que comúnmente pueden estar involucrados como causales de diarrea en terneros de 5-35 días de edad, mientras que diversas especies de Salmonella provocan diarreas en terneros de 2 a 6 semanas de vida.

Epizootiologia  Arriba

Rotavirus afecta a animales de corta edad (± 5-15 días). Se multiplica en el intestino y se excreta durante varias semanas por materia fecal contaminando el medio, considerándose al animal adulto como fuente de infección para los recién nacidos. Rotavirus tiene alta resistencia ambiental y con cada gramo de materia fecal diarreica se eliminan unos 100.000 millones de partículas víricas. La edad del animal, el estado inmunitario de la madre, categoría de la madre (vaca o vaquillona), la absorción de anticuerpos calostrales, el grado de exposición viral, la temperatura ambiental y la presencia de otros enteropatógenos son factores que influyen en la infección y su gravedad clínica. Una característica epidemiológica importante es que la protección contra la enfermedad depende de la presencia de anticuerpos calostrales específicos en la luz intestinal del neonato y el efecto protector del calostro dependerá del título de anticuerpos que posea y de la cantidad de este elemento vital que ha ingerido el ternero en las primeras 24 horas de vida, especialmente en las primeras 6-12 horas post-nacimiento, cuando la eficiencia de absorción intestinal es mayor. La protección es contra la enfermedad clínica y no necesariamente contra la infección. De ahí la importancia de hacer un adecuado “calostrado”. Las hembras primerizas tienen niveles de anticuerpos séricos y calostrales más bajos que las vacas maduras, hecho que explica la mayor morbilidad y mortalidad de su descendencia. Por otro lado, no tienen tanto calostro ni un espectro tan amplio de anticuerpos específicos como las vacas de mayor edad. Algunas primerizas no lamen ni estimulan a sus crías para que se levanten y mamen (mala aptitud materna) inmediatamente después de nacidos. Otras veces la conformación de la ubre y la forma de los pezones obstaculizan la mamada de los terneros. Los terneros débiles o que tienen la lengua edematosa, producto de partos prolongados, o los que nacen en días tormentosos con larga exposición al frío y que no se levantan rápidamente, pierden horas decisivas al no mamar disminuyendo notablemente su capacidad de absorber inmunoglobulinas calostrales. Las diarreas causadas por E. coli enterotoxigénica afecta a los terneros durante los primeros días de vida, es rara en terneros mayores y casi nunca se da en los adultos. La superpoblación (hacinamiento) durante la época de parición suele ir seguida de brotes de colibacilosis entérica, máxime si deben soportar días de frío, viento y humedad elevada durante el invierno o jornadas muy secas y calurosas durante el verano. Los terneros alimentados con sustituto lácteo tienen mayor predisposición a la colibacilosis que los alimentados con leche entera. Los animales infectados (enfermos diarreicos) son el principal reservorio de E. coli. enterotoxigénica y sus heces son la fuente más importante de contaminación ambiental. Los terneros que ya han pasado la enfermedad pueden seguir albergando bacterias durante varios meses. Los terneros obtienen el microorganismo a partir de otros terneros infectados, aguadas y comederos contaminados con leche de vacas con mastitis coliforme o de la piel de la ubre de la vaca. La vía de ingreso al organismo es la digestiva aunque también puede ocurrir a través de los vasos umbilicales y mucosa nasofaríngea.

Patogenia  Arriba

Rotavirus y Coronavirus ingresan por vía digestiva e infectan las células epiteliales maduras con borde en cepillo de los dos tercios distales de las vellosidades del intestino delgado y las propias de intestino grueso. La célula afectada (enterocito maduro con capacidad absorbente) se desprende, lo que conduce a una atrofia parcial de las vellosidades. Los enterocitos maduros son sustituidos por células indiferenciales de las criptas sin capacidad absorbente, regenerándose la lesión en unos 4 a 6 días de instalada la diarrea. A consecuencia de las alteraciones morfológicas-funcionales se instala un fenómeno de mala absorción que origina diarrea, deshidratación, pérdida de electrolitros y acidosis. Además el daño provocado en la mucosa intestinal por la infección primaria (virus) permite la colonización de agentes secundarios: bacterias, parásitos, hongos, etc. Los terneros suelen necesitar 2 a 3 semanas para recuperarse y recobrar un ritmo de crecimiento normal. Una infección combinada por Rotavirus y E. coli enterotóxico puede originar una enfermedad más grave que si actuara rotavirus sólo o cualquiera de los 2 agentes por separado, sobre todo en ternero de varios días de edad cuando los rotavirus producen una enfermedad leve y los terneros presentan mayor resistencia a la colibacilosis enterotoxigénica. En las infecciones dobles (Rota+E. coli), las lesiones de atrofia de las vellosidades son más graves y llegan hasta el colon. El estado inmunitario del animal (ternero) y la patogenicidad de la cepa de E. coli definen la gravedad de la colibacilosis. La forma septicémica es causada por cepas invasoras de E. coli que llegan a la circulación general a través de la luz intestinal, la mucosa nasofaríngea o los vasos umbilicales, siendo más susceptibles los terneros deficientes en inmunoglobulinas. El cuadro clínico y las lesiones están dados por la producción de una endotoxina que causa un shock. En la forma entérica las cepas enterotoxigénicas colonizan y proliferan en la porción superior del intestino delgado. La enterotoxina producida origina hipersecreción neta de líquidos y electrolitros desde la circulación sistémica a la luz intestinal (a través del epitelio intestinal) lo que lleva a grados variables de deshidratación, desequilibrios electrolíticos, acidosis, hiperpotasemia, insuficiencia circulatoria, shock y muerte.

Sintomatologia  Arriba

Los Rotavirus afectan a terneros mayores de 4 días de edad y el cuadro clínico se caracteriza por un comienzo brusco, con diarrea profusa acuosa, de color amarillo pálido, mucoide, a veces con sangre. La recuperación suele ocurrir en varios días. Los brotes suelen ser explosivos, afectando un alto porcentaje de terneros de 5 a 14 días. Los terneros que mueren están deshidratados y con los ojos hundidos. Si está presente E. coli enterotoxigénico, la enfermedad puede ser aguda, la deshidratación grave y generalmente lleva a la muerte. La colibacilosis septicémica es más frecuente en terneros hasta de 4 días de nacidos. El curso es agudo y dura 24 a 96 horas. No tiene signos clínicos diagnósticos característicos: los animales están deprimidos, anoréxicos, débiles, con taquicardia, hipertérmicos al inicio pero la temperatura desciende por debajo de lo normal cuando está por morir; puede observarse diarrea con poca frecuencia y si sobreviven pueden aparecer datos clínicos de localización post-septicémica como artritis, meningitis, panoftalmitis y neumonías. La forma septicémica es la más frecuente en los recién nacidos, especialmente en los de 3 a 5 días de vida. La cepa actuante puede causar un estado de colapso conocido como “toxemia entérica” con signos de debilidad, hipotermia, piel fría, mucosas pálidas, humedad alrededor de la boca, bradicardia, leves movimientos convulsivos y apneas periódicas. De ordinario no hay diarreas pero si ruidos intestinales (chapoteo) porque están llenos de líquido; la muerte ocurre tras 2 a 6 horas de iniciados los signos. En la forma entérica (la más frecuente en terneros) hay diarreas profusas con materia fecal acuosa o pastosa, amarillo pálido a blanco, a veces con estrias de sangre y muy feo olor. La cola y patas de los terneros están manchadas con materia fecal y a medida que la enfermedad progresa pasa de la hipertermia a la hipotermia, dejan de mamar y de beber, se deshidratan y entran en acidosis. Los animales leve o moderadamente enfermos permanecen diarreicos durante unos días y se recuperan espontáneamente. En cambio otros empeoran progresivamente, se debilitan, aumenta la deshidratación y finalmente mueren en 3 a 5 días.

Lesiones  Galería de Imágenes  Arriba

Desde el punto de vista macroscópico, los cambios no son notables. Consisten en deshidratación, intestino repleto de líquido y distensión del abomaso. Los cambios son más graves en los casos de asociación de rotavirus con E. coli. En la colibacilosis septicémica puede no existir lesión macroscópica o aparecer hemorragias petequiales subserosas y submucosas, enteritis y gastritis de distinto grado. Hay edemas en distintos tejidos y en cerebro lesiones de shock vascular. A veces se forman exudados fibrinosos en articulaciones y cavidades serosas y puede haber onfaloflebitis, neumonía, peritonitis y meningitis. En la colibacilosis entérica se observa deshidratación y un tracto intestinal distendido, hemorrágico, a veces con coágulos de leche.

Diagnostico  Arriba

El diagnóstico depende en gran medida de los hallazgos epidemiológicos, microbiológicos, patológicos y a veces de los resultados del tratamiento. No siempre se puede determinar clínicamente la causa de diarrea neonatal. Todos los enteropatógenos bacterianos y víricos comunes, causan diarrea acuosa profusa acompañada de deshidratación progresiva y muerte en cuestión de días. Por lo tanto, cuando aparece un brote de diarrea debe hacerse un detallado análisis de los factores epidemiológicos posibles, además de enviarse muestras apropiadas al laboratorio de diagnóstico. La colibacilosis entérica ocurre con mayor frecuencia en terneros mayores de 4 días de edad y da cuadros de diarrea aguda, abundante y líquida. La recuperación post-tratamiento suele ocurrir en 2 días. La diarrea por rotavirus y coronavirus ocurre en terneros mayores, de 5 días hasta 3 semanas, son brotes explosivos con diarrea aguda, abundante y líquida. La recuperación se facilita con fluidoterapia y suele ocurrir en 2 a 4 días. Cryptosporidium se da en terneros de 5 a 15 días de vida y la diarrea es persistente. La principal dificultad radica en establecer si la diarrea es o no de origen infeccioso y diferenciarla de la diarrea de origen nutricional, frecuente en terneros criados artificialmente o los que maman de vacas muy productoras de leche. En las diarreas nutricionales (ej. por cambio de dieta) las heces son voluminosas, pastosas o gelatinosas, el animal tiene buen aspecto y sigue mamando. También se deben tener en cuenta como causales de diarrea aquellas de origen parasitario como Coccidiosis. La confirmación del diagnóstico a través de la identificación del o los agentes causal/es involucrado/s se logra a través de técnicas diagnósticas (aislamiento, serología) de laboratorio para lo cual es necesario remitir material.

Producto  Arriba

Vacuna contra la Diarrea de los terneros Descripción Vacuna contra la Diarrea de los terneros. Composición Segun marca comercialPrevención de la Diarrea Neonatal de los terneros. Dosis y vía de administración Vacunar las hembras en gestación. 1a. vacunación: alrededor de los 6 meses de preñez. 2a. vacunación: alrededor de los 7 meses de preñez. Revacunar anualmente las hembras gestantes al 7° mes de preñez.

Profilaxis  Arriba

Se puede estimular la inmunidad lactogénica mediante la vacunación de la madre en el último tercio de la gestación. De esta forma el ternero obtiene anticuerpos de su madre vacunada a través del calostro, quedando protegido durante el periodo crítico de mayor susceptibilidad a las infecciones entéricas. Dentro del plan de vacunación las vaquillonas son una categoría prioritaria. Es así como se disminuye el riesgo de la enfermedad diarrea neonatal de origen infeccioso donde los agentes involucrados sean, por ejemplo, Rotavirus y E. coli.

Tratamiento  Arriba

Deberá examinarse cada uno de los posibles factores epidemiológicos en busca de su posible intervención, los más frecuentes son: calidad de la dieta, origen de los animales, hacinamiento, stress, cambios climáticos, nuevos ingresos de animales, falta de ingestión de calostro. Los terneros afectados por colibacilosis deberán tratarse con un antibacteriano de amplio espectro como por ejemplo la Enrofloxacina. Se deberán reponer líquidos y electrolitos mediante fluidoterapia. Rehidratación. Antiparasimpaticomiméticos (Ej. bencetimida) y protectores intestinales. Reducir el grado de exposición de los terneros recién nacidos a los agentes infecciosos. Proveer un lugar limpio para la parición. Evitar situaciones de stress. Aislar los terneros afectados con diarrea del resto y tratarlos aisladamente. Asegurarse que los recién nacidos tengan un buen calostrado durante las primeras 24 horas de vida. Evitar el hacinamiento y proveer lugares higiénicos cuando se realiza crianza artificial (guacheras). No utilizar utensilios contaminados durante la alimentación o crianza artificial. No someter al lote a cambios bruscos de alimentación. La preocupación y cuidados del encargado de los terneros tiene un efecto directo en la morbilidad y mortalidad asociada a la diarrea.